Zombies monotemáticos… Como Rial

- Buenos días

- Son las seis de la tarde…

- Y que quiere que haga

- Habíamos quedado a las cuatro

- Estuve ocupado

- …

- ¿Quiere que me vaya?

- No, no…

- ¿Quiere que le cuente en qué estuve ocupado?

- Dale

- No me tutee

- Dele

- Estuve mirando la tele, el noticiero del 13

- Pero eso fue al mediodía

- Después me quedé dormido

- Dios…

- Y pasaron un informe titulado “golosos y sedentarios”, sobre los hábitos alimenticios de los preadolescentes

- ¿Ahora también va a criticar como comen?-

– Si

- Dele

- En el informe explicaba que los pibes lastran calorías que da calambre y lo más grave es que no lo gastan en nada, o sea, que en un futuro este país va a estar lleno de gente gorda, cuasi norteamericana, y cada vez menos tenistas y futbolistas rubios…

- Su lógica cada vez es más abstracta

- Eso no sería grave, pero en un momento, la conductora dijo, en relación a la falta de actividad deportiva: “Es terrible, ahora ya no se juntan en plazas, sino que se sientan a chatear”, y quien presentaba el informe agregó: “Si, ¿Vio que ahora las plazas tienen pasto?, En mi época los gastábamos”…

- Terrible, realmente terrible… Que será de los placeros, digo, ¿No?…

- Usted joda nomás, pero lo terrible no es que sean gordos o que no jueguen al fútbol, lo terrible es cómo se relacionan, como le esquivan al cara a cara…

- Si, eso es cierto…

- ¿Sabe que porcentaje de jóvenes tienen celulares?

- ¿Cuantos?

- Todos

- Ja ja

- Lo digo en serio… Bueno, más o menos…

- Explíquese

- Fui a la salida de tres colegios secundarios hace un tiempito, para ayudar en una nota para el diario donde trabajaba, y el objetivo era entrevistar a chicos con celulares… Y todos tenían… Todos.

- Yo creo que es una gran herramienta para que los padres estemos en contacto con los chicos, que sepamos donde están, que los podamos ubicar en cualquier momento para saber si están bien… Una ayuda que nos brinda la tecnología, ¿No le parece?

- No, y le digo porque. Para mí, el celular es una herramienta para los jóvenes, no para los padres, y si ellos no quieren, no sirve para nada de lo que usted dijo. Planteemos una situación: Su hija…

- ¿Puede ser un ejemplo sin mi hija?

- … una amiga de su hija viene a visitarla, pero al rato se va y se queda a dormir en la casa de su novio, pero los padres, para ubicarla, sólo tienen su celular. Ella lo apaga y listo, y, si es muy avispada, llama tipo 22 a su casa y avisa a sus papás que está bien, y que se quedó sin batería… Listo el pollo, la maldad pasa impune y usted ni se entera…

-Está bien, se me cae la teoría, pero no va a negar que sirve para estar comunicados por si realmente pasa algo…

-Primero, si pasa algo –digamos un choque, o algo así-, es más probable que ya se haya quedado sin crédito y lo llame de un público, y segundo, si llegara a pasar algo en serio –digamos un rapto-, lo más probable es que los captores no le den el beneficio de una llamada…

-Usted es imposible. ¿Entonces dice que el celular no sirve para nada?

- Salvo honrosas excepciones, no en la adolescencia, o por lo menos hasta los 18, que te vas a estudiar a algún lado y necesitás pedir plata o que te vengan a buscar porque no te alcanza para volver a casa…

- Pero -y acá le cambio un poco de tema- no me va a negar que el chat es una buena alternativa para que los chicos hablen con gente que está lejos, y con sus amigos de la cuadra en horarios en los que salir puede ser un poco peligroso

- Con los que están lejos, puede ser, pero con los del barrio o los de la misma ciudad no me parece. A la noche, si no se puede salir, a la cama, o de última al cuarto, un disquito, un librito y a hacer noni… Se necesita tiempo con uno mismo, y eso les falta, y mucho. Están, de una forma u otra, constantemente acompañados y, en el caso del chat, encima no son ellos mismos.

- Ese último concepto es interesante. Usted dice que cuando chateamos no somos nosotros mismos, sino que nos ponemos una máscara, nos abstraemos de nuestra esencia, de nuestra personalidad y entramos en la piel de…

- No

- ¿Puedo terminar la idea?

- Yo digo que cuando chateamos no somos nosotros, porque tenemos tiempo donde no tendríamos que tenerlo, o por lo menos no tan seguido…

- A ver…

- Cuando yo chateo con un amigo, la charla es totalmente extraña, sin espontaneidad alguna, todo está tan pensado, tan lleno de “ja ja jas”, o caritas, o giladas como esas. Chateando, los pibes se las saben todas, pero en persona parecen zombies monotemáticos, y lo más preocupante es que hasta en la red no tienen gran variedad de temas para hablar…  ¿Entiende que uno no es uno cuando tiene 5 minutos para pensar una respuesta?

- Si, puede ser…

- Por eso me cabe el programa de Rial…

- Me está jodiendo

- Si

- ¿A usted que le cabe?

- Su hija

- Ya se quiere ir, ¿No?

- ¿Puedo?

- Vaya nomás…

- Chauchas

- Nos vemos

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