El camisón de Güemes

- Buenas

- Buen día. Tome asiento, en un minuto estamos, hoy tengo un día…

- Uf, ni se imagina el mío… Doc, una pregunta antes de empezar: ¿qué significa que una chica te reciba en camisón y que yo solo le diera importancia a eso?

- Me imagino que “antes de empezar” quiere decir informal, ¿No?

- Así es 

- ¿En algún momento le miraste el pecho?

- No se, creo que si, la mire toda

- Tendrías que ver que reacción tiene ella ante la misma situación, pero vos no podes salir en bolas a la calle. Trata de salir con ella, es una demostración vulgar de confianza

- ¡Claro!, lo mismo pensé yo, pero creo que es algo ambiguo, digo: la intimidad es muy importante para alguien como yo pero eso no quiere decir que lo sea para ella 

- Seguro, pero si vos la ves en camisón caminando por la calle no vas a pensar que no le importa compartir su intimidad, vas a decir que esta loca 

- Puede ser

- Bueno, en dónde estábamos… ¡Uh! ¿Hace tres semanas que no lo veo yo?

- La semana pesada me llamó su secretaria y me dijo que tenía un viaje a Córdoba… a un congreso o algo asi…

- Ah, cierto… el viaje…

- Mmmmh, que carita… ¿Pasa algo?  

- No nada. Presenté una ponencia en un congreso de Psiquiatría que organizaba el laboratorio

- ¿Y cuál es su tesis? 

- El título es: "El lenguaje campestre y su intervención en la construcción simbólica de pensamiento en jóvenes con adicción a juegos en red" 

- Odio a los psicólogos… A ver si entiendo. Un pibe que “virtualmente” se caga a tiros todos los días, ¿Tiene tendencias a pensar como un gaucho?

- Algo así, pero no nos vayamos de tema 

- Este tema me gusta, espere. ¿En que se basa para comprobar eso? 

- Sintéticamente. El gaucho o campesino tiene una concepción cíclica del tiempo, al morir su paraíso es el pasado y valora la vida en cuanto llega a la última expresión de su futuro, ¿Me sigue? 

- Claro, y en un juego siempre se vuelve al principio, el pibe cree que tiene vidas ilimitadas…

- No solo cree sino que piensa su futuro y el de los demás como un presente interminable, vacío de anhelos y expectativas 

- ¿Y qué tiene que ver el lenguaje?

- Ah, es un giro que le doy para que me lo publiquen… Bueno, empecemos. ¿Algo que declarar antes de las preguntas? 

- Si, mi viejo que implantó un chip de rastreo

- ¿Cómo? 

- Me compró un celular

- Me parece bien, es un avance, ¿No le parece? 

- Si, un avance para controlarme: Que hago, que no hago

- Si no me equivoco, usted me explicó que ese control podía ser burlado fácilmente… 

- Si, pero usted no conoce a mi viejo, el otro día avisé que después de la facu me quedaba en lo de un amigo porque íbamos a salir. El tema es que yo ni siquiera fui a la facu, me fui con unos amigos al Chocón, a bardear. Llegando al camping me suena el fono…

"Mierda, apaga el motor… dale! Hola?… Si, en lo de Matías… Bueno, técnicamente no, pero ya volvemos, vamos a comprar algo para comer… Si, pero ellos comen antes, nosotros nos vamos a hacer unas pizzas.  Para que me das este aparato si llamas a la casa de Matías?"

- A todo esto entra a sonar la sirena de la represa…

"¿Ese ruido? Los bomberos… Esta pizzería está cerca de la estación y se escucha, que querés que haga…Bueno, chau"

- Bueno, de todas formas salió ileso…

- Si, zafé, pero tuve que llevar la mentira al extremo, ¿Me entiende?. Un cosa es hacer y deshacer impunemente y después echarle la culpa al teléfono que no anda y otra muy distinta es inventar toda un historia y no saber hasta que punto la vas a poder sostener 

- Entiendo, pero piense: Usted como padre, ¿Preferiría escuchar la historia o pasar la noche en vela preocupado?

- Mire, si me pasa algo malo me va a pasar cruzando la calle, esperando el colectivo o nadando borracho en el lago. De todos modos no es el punto, la preocupación no pasa por el control.

Pre-ocuparse quiere decir que no te creen responsable de tus actos. 

- Bueno, entonces con justicia son sus padres

- Si, pero la justicia, como dice usted, no entiende las necesidades de uno 

- ¿Y eso cómo lo sabe?

- Por lo que le digo. Tuve que inventar una realidad paralela para poder ocuparme de mis asuntos y mi viejo pasó a ser un obstáculo. 

- Claro

- De esta forma mis viejos me obligan a esquivar obstáculos con mentiras y, aunque no sea mi necesidad mentir, que me queda, si mis necesidades reales nos las entienden 

- Entiendo. Ya se está pareciendo a un adolescente traumatizado… Que ironía…

- Igualmente cuando llegué todo empapado, con olor a whisky y me acosté al lado del perro en su cucha se deben haber dado cuenta de la verdad…

- A veces usted me da lástima

- Usted también

- Bien, con eso aclarado, seguimos, ¿Le parece?

- Bueno, pregunte nomás… ¿O tiene algo que declarar?… Hoy lo veo distinto… 

- Bueno, si me contó su historieta, yo le puedo contar la mía

- No le aseguro confidencia, jeje… 

- Bueno…Es así… Esteee… En Córdoba, en el congreso, se me aflojó el anillo y tuve un pequeño desliz

- Tiene cara de pirata usted… 

- Respeto por favor

- ¿Pero su señora sabía que estaba en Córdoba? 

- Si

- Entonces no es una mentira y no creo que ella se haya preocupado por usted. Digo, tiene el beneficio de la bendita duda 

- Si, pero en el momento sentía lo que usted me decía recién

- Que cosa 

- Lo de las necesidades. No creo que ella pueda entender que, en algún punto, yo necesitaba algo distinto

- Por eso le digo, si se arrepiente de lo que hizo se esta engañando 

- ¿Cómo?

- La única certeza que tiene su esposa son las posibilidades que usted tiene de mentirle, que son tantas como las que ella tiene de mentirle a usted. Su esposa no necesita saber que le fue infiel, no necesita enterarse, ¿Me explico? 

- Si, su punto de vista me gusta

- Y claro que le gusta, si su señora parece un alce canadiense y usted está más contento que unas pascuas…

- Mire, yo le voy a explicar algo a usted…

- Ahora no, me tengo que ir, me voy a encontrar con la chica que le contaba, la del camisón. ¿Cuál es la plaza Güemes? 

- Es la que esta acá, doblando en la esquina

- Mató. Nos vemos la semana que viene doctor… Le está sonando el teléfono… 

- Voy a atender, nos vemos

" *….*….*….* … ¿Hola, hola? Hija, ¿Cómo estas?… Bien, acabo de despachar un paciente… Bueno, pero esta noche venís a comer a casa… Bueno…¿Qué?… ¿La plaza que esta acá a la vuelta del consultorio?, ¿Qué vas a hacer ahí? ¿Quién es Camila? No, no la conozco… Y vos te venís a casa ya mismo."

Ninguna respuesta para “El camisón de Güemes”

  1. Roco Dice:

    Cualquier semajanza con la realidad o personajes de ésta es pura coincidencia…………….

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