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El camisón de Güemes

Mayo 31, 2006

- Buenas

- Buen día. Tome asiento, en un minuto estamos, hoy tengo un día…

- Uf, ni se imagina el mío… Doc, una pregunta antes de empezar: ¿qué significa que una chica te reciba en camisón y que yo solo le diera importancia a eso?

- Me imagino que “antes de empezar” quiere decir informal, ¿No?

- Así es 

- ¿En algún momento le miraste el pecho?

- No se, creo que si, la mire toda

- Tendrías que ver que reacción tiene ella ante la misma situación, pero vos no podes salir en bolas a la calle. Trata de salir con ella, es una demostración vulgar de confianza

- ¡Claro!, lo mismo pensé yo, pero creo que es algo ambiguo, digo: la intimidad es muy importante para alguien como yo pero eso no quiere decir que lo sea para ella 

- Seguro, pero si vos la ves en camisón caminando por la calle no vas a pensar que no le importa compartir su intimidad, vas a decir que esta loca 

- Puede ser

- Bueno, en dónde estábamos… ¡Uh! ¿Hace tres semanas que no lo veo yo?

- La semana pesada me llamó su secretaria y me dijo que tenía un viaje a Córdoba… a un congreso o algo asi…

- Ah, cierto… el viaje…

- Mmmmh, que carita… ¿Pasa algo?  

- No nada. Presenté una ponencia en un congreso de Psiquiatría que organizaba el laboratorio

- ¿Y cuál es su tesis? 

- El título es: "El lenguaje campestre y su intervención en la construcción simbólica de pensamiento en jóvenes con adicción a juegos en red" 

- Odio a los psicólogos… A ver si entiendo. Un pibe que “virtualmente” se caga a tiros todos los días, ¿Tiene tendencias a pensar como un gaucho?

- Algo así, pero no nos vayamos de tema 

- Este tema me gusta, espere. ¿En que se basa para comprobar eso? 

- Sintéticamente. El gaucho o campesino tiene una concepción cíclica del tiempo, al morir su paraíso es el pasado y valora la vida en cuanto llega a la última expresión de su futuro, ¿Me sigue? 

- Claro, y en un juego siempre se vuelve al principio, el pibe cree que tiene vidas ilimitadas…

- No solo cree sino que piensa su futuro y el de los demás como un presente interminable, vacío de anhelos y expectativas 

- ¿Y qué tiene que ver el lenguaje?

- Ah, es un giro que le doy para que me lo publiquen… Bueno, empecemos. ¿Algo que declarar antes de las preguntas? 

- Si, mi viejo que implantó un chip de rastreo

- ¿Cómo? 

- Me compró un celular

- Me parece bien, es un avance, ¿No le parece? 

- Si, un avance para controlarme: Que hago, que no hago

- Si no me equivoco, usted me explicó que ese control podía ser burlado fácilmente… 

- Si, pero usted no conoce a mi viejo, el otro día avisé que después de la facu me quedaba en lo de un amigo porque íbamos a salir. El tema es que yo ni siquiera fui a la facu, me fui con unos amigos al Chocón, a bardear. Llegando al camping me suena el fono…

"Mierda, apaga el motor… dale! Hola?… Si, en lo de Matías… Bueno, técnicamente no, pero ya volvemos, vamos a comprar algo para comer… Si, pero ellos comen antes, nosotros nos vamos a hacer unas pizzas.  Para que me das este aparato si llamas a la casa de Matías?"

- A todo esto entra a sonar la sirena de la represa…

"¿Ese ruido? Los bomberos… Esta pizzería está cerca de la estación y se escucha, que querés que haga…Bueno, chau"

- Bueno, de todas formas salió ileso…

- Si, zafé, pero tuve que llevar la mentira al extremo, ¿Me entiende?. Un cosa es hacer y deshacer impunemente y después echarle la culpa al teléfono que no anda y otra muy distinta es inventar toda un historia y no saber hasta que punto la vas a poder sostener 

- Entiendo, pero piense: Usted como padre, ¿Preferiría escuchar la historia o pasar la noche en vela preocupado?

- Mire, si me pasa algo malo me va a pasar cruzando la calle, esperando el colectivo o nadando borracho en el lago. De todos modos no es el punto, la preocupación no pasa por el control.

Pre-ocuparse quiere decir que no te creen responsable de tus actos. 

- Bueno, entonces con justicia son sus padres

- Si, pero la justicia, como dice usted, no entiende las necesidades de uno 

- ¿Y eso cómo lo sabe?

- Por lo que le digo. Tuve que inventar una realidad paralela para poder ocuparme de mis asuntos y mi viejo pasó a ser un obstáculo. 

- Claro

- De esta forma mis viejos me obligan a esquivar obstáculos con mentiras y, aunque no sea mi necesidad mentir, que me queda, si mis necesidades reales nos las entienden 

- Entiendo. Ya se está pareciendo a un adolescente traumatizado… Que ironía…

- Igualmente cuando llegué todo empapado, con olor a whisky y me acosté al lado del perro en su cucha se deben haber dado cuenta de la verdad…

- A veces usted me da lástima

- Usted también

- Bien, con eso aclarado, seguimos, ¿Le parece?

- Bueno, pregunte nomás… ¿O tiene algo que declarar?… Hoy lo veo distinto… 

- Bueno, si me contó su historieta, yo le puedo contar la mía

- No le aseguro confidencia, jeje… 

- Bueno…Es así… Esteee… En Córdoba, en el congreso, se me aflojó el anillo y tuve un pequeño desliz

- Tiene cara de pirata usted… 

- Respeto por favor

- ¿Pero su señora sabía que estaba en Córdoba? 

- Si

- Entonces no es una mentira y no creo que ella se haya preocupado por usted. Digo, tiene el beneficio de la bendita duda 

- Si, pero en el momento sentía lo que usted me decía recién

- Que cosa 

- Lo de las necesidades. No creo que ella pueda entender que, en algún punto, yo necesitaba algo distinto

- Por eso le digo, si se arrepiente de lo que hizo se esta engañando 

- ¿Cómo?

- La única certeza que tiene su esposa son las posibilidades que usted tiene de mentirle, que son tantas como las que ella tiene de mentirle a usted. Su esposa no necesita saber que le fue infiel, no necesita enterarse, ¿Me explico? 

- Si, su punto de vista me gusta

- Y claro que le gusta, si su señora parece un alce canadiense y usted está más contento que unas pascuas…

- Mire, yo le voy a explicar algo a usted…

- Ahora no, me tengo que ir, me voy a encontrar con la chica que le contaba, la del camisón. ¿Cuál es la plaza Güemes? 

- Es la que esta acá, doblando en la esquina

- Mató. Nos vemos la semana que viene doctor… Le está sonando el teléfono… 

- Voy a atender, nos vemos

" *….*….*….* … ¿Hola, hola? Hija, ¿Cómo estas?… Bien, acabo de despachar un paciente… Bueno, pero esta noche venís a comer a casa… Bueno…¿Qué?… ¿La plaza que esta acá a la vuelta del consultorio?, ¿Qué vas a hacer ahí? ¿Quién es Camila? No, no la conozco… Y vos te venís a casa ya mismo."

Zombies monotemáticos… Como Rial

Abril 26, 2006

- Buenos días

- Son las seis de la tarde…

- Y que quiere que haga

- Habíamos quedado a las cuatro

- Estuve ocupado

- …

- ¿Quiere que me vaya?

- No, no…

- ¿Quiere que le cuente en qué estuve ocupado?

- Dale

- No me tutee

- Dele

- Estuve mirando la tele, el noticiero del 13

- Pero eso fue al mediodía

- Después me quedé dormido

- Dios…

- Y pasaron un informe titulado “golosos y sedentarios”, sobre los hábitos alimenticios de los preadolescentes

- ¿Ahora también va a criticar como comen?-

– Si

- Dele

- En el informe explicaba que los pibes lastran calorías que da calambre y lo más grave es que no lo gastan en nada, o sea, que en un futuro este país va a estar lleno de gente gorda, cuasi norteamericana, y cada vez menos tenistas y futbolistas rubios…

- Su lógica cada vez es más abstracta

- Eso no sería grave, pero en un momento, la conductora dijo, en relación a la falta de actividad deportiva: “Es terrible, ahora ya no se juntan en plazas, sino que se sientan a chatear”, y quien presentaba el informe agregó: “Si, ¿Vio que ahora las plazas tienen pasto?, En mi época los gastábamos”…

- Terrible, realmente terrible… Que será de los placeros, digo, ¿No?…

- Usted joda nomás, pero lo terrible no es que sean gordos o que no jueguen al fútbol, lo terrible es cómo se relacionan, como le esquivan al cara a cara…

- Si, eso es cierto…

- ¿Sabe que porcentaje de jóvenes tienen celulares?

- ¿Cuantos?

- Todos

- Ja ja

- Lo digo en serio… Bueno, más o menos…

- Explíquese

- Fui a la salida de tres colegios secundarios hace un tiempito, para ayudar en una nota para el diario donde trabajaba, y el objetivo era entrevistar a chicos con celulares… Y todos tenían… Todos.

- Yo creo que es una gran herramienta para que los padres estemos en contacto con los chicos, que sepamos donde están, que los podamos ubicar en cualquier momento para saber si están bien… Una ayuda que nos brinda la tecnología, ¿No le parece?

- No, y le digo porque. Para mí, el celular es una herramienta para los jóvenes, no para los padres, y si ellos no quieren, no sirve para nada de lo que usted dijo. Planteemos una situación: Su hija…

- ¿Puede ser un ejemplo sin mi hija?

- … una amiga de su hija viene a visitarla, pero al rato se va y se queda a dormir en la casa de su novio, pero los padres, para ubicarla, sólo tienen su celular. Ella lo apaga y listo, y, si es muy avispada, llama tipo 22 a su casa y avisa a sus papás que está bien, y que se quedó sin batería… Listo el pollo, la maldad pasa impune y usted ni se entera…

-Está bien, se me cae la teoría, pero no va a negar que sirve para estar comunicados por si realmente pasa algo…

-Primero, si pasa algo –digamos un choque, o algo así-, es más probable que ya se haya quedado sin crédito y lo llame de un público, y segundo, si llegara a pasar algo en serio –digamos un rapto-, lo más probable es que los captores no le den el beneficio de una llamada…

-Usted es imposible. ¿Entonces dice que el celular no sirve para nada?

- Salvo honrosas excepciones, no en la adolescencia, o por lo menos hasta los 18, que te vas a estudiar a algún lado y necesitás pedir plata o que te vengan a buscar porque no te alcanza para volver a casa…

- Pero -y acá le cambio un poco de tema- no me va a negar que el chat es una buena alternativa para que los chicos hablen con gente que está lejos, y con sus amigos de la cuadra en horarios en los que salir puede ser un poco peligroso

- Con los que están lejos, puede ser, pero con los del barrio o los de la misma ciudad no me parece. A la noche, si no se puede salir, a la cama, o de última al cuarto, un disquito, un librito y a hacer noni… Se necesita tiempo con uno mismo, y eso les falta, y mucho. Están, de una forma u otra, constantemente acompañados y, en el caso del chat, encima no son ellos mismos.

- Ese último concepto es interesante. Usted dice que cuando chateamos no somos nosotros mismos, sino que nos ponemos una máscara, nos abstraemos de nuestra esencia, de nuestra personalidad y entramos en la piel de…

- No

- ¿Puedo terminar la idea?

- Yo digo que cuando chateamos no somos nosotros, porque tenemos tiempo donde no tendríamos que tenerlo, o por lo menos no tan seguido…

- A ver…

- Cuando yo chateo con un amigo, la charla es totalmente extraña, sin espontaneidad alguna, todo está tan pensado, tan lleno de “ja ja jas”, o caritas, o giladas como esas. Chateando, los pibes se las saben todas, pero en persona parecen zombies monotemáticos, y lo más preocupante es que hasta en la red no tienen gran variedad de temas para hablar…  ¿Entiende que uno no es uno cuando tiene 5 minutos para pensar una respuesta?

- Si, puede ser…

- Por eso me cabe el programa de Rial…

- Me está jodiendo

- Si

- ¿A usted que le cabe?

- Su hija

- Ya se quiere ir, ¿No?

- ¿Puedo?

- Vaya nomás…

- Chauchas

- Nos vemos

Todo sea por las nenas

Abril 24, 2006

- Llega tarde

- Perdón

- No me pida perdón, es usted el que se quiere ir temprano

- Es usted el que me echa… ¿Me puedo ir?

- No, charlemos un poco. Mire, desde la última vez que estuvo acá dediqué varios momentos a conversar con mi hija, la de 14, a ver si es como usted dice, y realmente me preocupé un poco

- ¿Por?

- Porque le pregunté que cosas le interesaban, que hacía la mayor parte del tiempo, que pensaba hacer en el futuro…

- ¿Y que le dijo?

- No mucho

- Yo creo que una buena pregunta, para los tiempos que corren es esta: ¿Que harías con 10.000 pesos?

- ¿Y eso por qué? Yo creo que para el enfoque que usted le venía dando a la cuestión, es una pregunta con un tinte muy mercantilista

- Por eso dije “para los tiempos que corren”. Lo digo porque hace poco le hice la pregunta a varios chicos

- ¿Y la respuesta fue…?

- Decepcionante

- No me diga eso

- Bueno

- Espere, ya se. Usted dice que es decepcionante porque le dijeron “gastarlo en el cyber” o “comprarme una playstation”, ¿No?

- Peor que eso

- Usted quiere que le digan: “Me lo gasté todo en un curso de orientación vocacional en Harvard”…

- No

- ¡¡¡Dígame que le dijeron!!!

- Una piba que no sabe manejar me dijo: “me compraría un auto”, otro pibe me dijo: “lo metería en el banco”, otro dijo que ahorraría para una casa, o para un televisor enorme, y, claro, una playstation…

- Me parecen gastos bastante normales

- Normales para una manga de autómatas

- ¿Autómatas?

- Si, gente sin pasiones, como le dije la primera vez que charlamos. Nadie me dijo: “Me compraría una guitarra y formaría una banda, me compraría un caballo y saldría a bardear, o una cámara de fotos vieja, una bicicleta, una pelota de fútbol y una cancha…”.

- Eso es tirar la plata

- No, eso es tener 15 años. Tener intereses diferentes a los de los mayores, manías, esas pavadas que tenemos que mantener hasta que somos grandes, para alimentar el adolescente interior y no terminar estudiando para contador…

- No sé, quizás lo que le respondieron habla de chicos cada vez más preocupados por el futuro, ¿No pensó en eso?

- Yo creo que preocuparse por el futuro es malo. Creo que es el mismo pensamiento que hace que las nenas de 11 años salgan a la calle pintadas como una puerta y chateen con hombres de 40. Creo que es lo mismo que hace que los pibes ya no se junten en las plazas y prefieran una sesión de chat, o que le falten el respeto a los amigos de sus hermanos mayores. Preocuparse por el futuro les saca tiempo en el presente.

- Mmmmhhh… No sé, no veo que la relación sea tan clara…

- No me importa

- A usted le gusta terminar las charlas conmigo echándolo, ¿No?

- Puede ser

- ¿Entonces porque hablamos?

- Porque me interesan sus hijas

- Cállese la boca

- ¿Seguro que no se prenden en esta?

- Usted es un grosero

- No, el término apropiado es “cabeza”, y usted es un mal pensado

- ¿Se va sin que lo eche?

- No, y me han echado de lugares mejores…

- Bueno, entonces váyase, que me quiero acostar a dormir…

- Buenas noches

- Adiós

Sociedad vieja, sociedad joven

Abril 24, 2006

- Bueno, acá estamos de vuelta. Después de la última vez me quedé un poco mal, me parece que no nos entendimos y llegué a una conclusión: Vamos a empezar a discutir estos asuntos que usted propone, me interesa que me cuente como le fue y en otro momento le voy a decir porqué… Pero más adelante. ¿Le parece?

- Sep

- Acomódese, relájese un poco. ¿Que le pasa? Esta serio, como abstraído… No me diga que se ofendió…

- Nop

- ¿Y entonces?

- Estaba pensando…

- ¿En? 

- En su hija…

- …

- En sus dos hijas…

- Bueno…

- ¿No les interesará participar?

- Yo diría que por ahora no

- ¿Y eso por qué?

- No importa. Cuénteme como le fue con el blog.

- Mal, todavía no lo arranqué. Necesito un grupo de adolescentes para empezar, y aunque estoy trabajando en eso, no se me ocurre como hacer para armar un equipito de trabajo fijo, que no se me vaya por las bandas…

- Si, lo entiendo. En eso tiene razón, los jóvenes son bastante complicados cuando se trata de engancharlos en algo que no tenga que ver con sus amigos, o el cyber, o los jueguitos, o las salidas, o…

- ¡Epa, epa, epa! Presiento que habla desde la experiencia… ¿Sus nenas son un tiro al aire, doctor?

- No importa, no le importa. A ver, sigamos donde estábamos, el equipito de trabajo…

- Si, bueno, el tema es este, como usted dijo, la falta de compromiso. Pero ya estoy tirando redes, alguno va a caer

- Lo dice como si fuera una trampa. Pero cuénteme que le preocupa

- El otro día, hace algunas semanas, leí lo siguiente: “El 59% de los jóvenes, cuando se les pregunta por sus actividades favoritas fuera de casa citan “estar con los amigos” como primera opción, seguido del cine y practicar deportes Por el contrario, dentro del hogar poseen un espacio propio en el que las claves de su ocio están en lo audiovisual y la comunicación"

- ¿Y eso está mal? Que nuestros chicos quieran estar con sus amigos, ir al cine, hacer deportes…

- Ese estudio es sobre los jóvenes españoles… Un estudio publicado en Clarín sobre los jóvenes argentinos, en cambio, dice esto: “El 40% está frente a la pantalla más de tres horas por día, y el 65% no lee ni una hora”. Ahí, un psicólogo dice que “es la sociedad que los desestimula” y Ana Miranda, la coordinadora del “Proyecto Juventud”, de FLACSO, dice que ella “les preguntaría a los adultos si leen, estudian o hacen deportes”… ¿Le parece decir semejante pavada?. Los adultos que hagan lo que quieran, a esta altura yo creo que nadie espera ejemplos por parte de ellos, si cada día intentan parecerse más a sus hijos…

- No estoy de acuerdo. Yo intento sentar un ejemplo para mis hijas y ellas esperan mucho de mí y de su madre…

- ¿Usted es divorciado?

- ¡¿Y eso que le importa?!

- Ya charlaremos el tema

- No vamos a charlar nada de mi vida familiar

- Bueno. Pero no se me vaya de tema. El otro punto, el de la sociedad “desestimulante”… Eso también es una pavada.

- ¿No cree que la sociedad es desestimulante? 

- Creo que está en la naturaleza de la sociedad ser así, y en la adolescencia es cuando primero te pega, cuando primero te das cuenta de que las cosas no van para ningún lado. Mire, mencione un ejemplo de sociedad “estimulante”

- Podría decirse que la estadounidense es bastante…

- Columbine

- Bueno, pero la europea…

-

- Ya se que me va a decir…

- ¿Que?

- Que son tres jóvenes cada cincuenta viejos, que la tasa de natalidad, que tienen todo y entonces no valoran nada…

- Se olvida de la marihuana legal…

- No sea desubicado

- ¿Le parece que no es importante?

- No dije eso

- A mi me parece que sí

- Bueno, pero no es así

- ¿Usted está a favor o en contra de la legalización de la marihuana?

- Yo no me drogo

- No tiene nada que ver. ¿A favor o en contra?

- En contra

- ¿Por que?

- Basta. No importa, y le voy a pedir que me deje hacer las preguntas a mí

- ¿La cortamos acá y nos vemos la semana que viene?

- Bueno

- Pero retomamos los temas, así que vaya pensando en lo que hablamos… ¿Ok?

- Váyase

- Que carácter podrido…

- Adiós

A ver, explíqueme…

Abril 17, 2006

Proyecto de Blog

(21 años. Primaria del 91 al 97 y Secundaria del 98 al 02).

- Cuénteme sobre los lectores de su proyecto de blog: ¿Quiénes son, cuantos años tienen, en que trabajan o que estudian, que temas les interesan?

- Tengo que confesar algo. Siento una terrible desilusión por lo jóvenes, en su mayoría, adolescentes de 13 a 18. Digamos edad de secundaria. Mis lectores son esos. Espero. Ya tuve algunas malas experiencias con ellos (marcanloschicos.blogspot.com.ar), pero como en todo, creo que tiene que haber excepciones. Siento que no tienen motivaciones y cuando los pienso se me aparece una masa gris, homogénea y falta de intereses. Creo también que no todo es su culpa, y me parece que pinchándolos les puede salir algo interesante. No les interesa casi nada, en el sentido de que algo te interesa cuando te mueve, algo en lo que te levantás y te acostás pensando, desde chico hasta viejo. Hay gente que se interesa por la música, otros que hacen yoga y a los pibes yanquis les gustan los video juegos, pero a esos pendejos, a diferencia de los nuestros, los sponsorea “nintendo” y “red bull”, ganan miles de dólares en competiciones en Tokio y los papás los quieren.

- Noto cierto resentimiento en usted… Espero que su intención sea la de ayudar a esta supuesta “juventud perdida” y no convierta un espacio para compartir en una sesión de insultos, o en una revancha de su triste adolescencia…

- No, usted no entiende… Primero, no están perdidos… No diga esas cosas. Mire, la idea no es esa. Yo me compadezco de esta gente…

- ¡¡¡Pero eso es peor aún!!!

- Eso puede ser, pero mis intenciones son nobles. Yo les quiero decir que los están estupidizando, pero de alguna forma que les llame la atención. Confrontando seriamente, tratándolos un poquito mal, con irónico afecto, pero buscando lo mejor…

- Creo que lo entiendo… a ver, ¿Y como sería eso?

- No lo sé todavía. Seguramente sea como retarlos, desafiarlos un poco. Nadie se resiste a un desafío serio y justo. Tomar cuestiones gruesas y darles su dimensión. Yo mismo me voy a dar la cabeza contra la pared varias veces. Eso espero que pase, porque de ser así, de estar yo equivocado, de probarme éstos mocosos que lo que intuyo es un error, me estarían dando esperanza…Escribir sobre lo que veo en su entorno, y una vez que tenga su interés, exponer lo que yo creo que tienen que saber (sobre ellos mismos, sobre su contexto) y debatirlo.

- Pero usted es sólo algunos años mayor que éstos chicos. Con que autoridad, o mejor dicho, me parece –como mínimo- un poco presumido de su parte. Yo creo que su propuesta es arrogante, utópica e irresponsable.

- ¿Y la pregunta es?

- Que si se da cuenta de que lo que quiere hacer, eso digo, ¿Piensa que alguien va a responder a semejante propuesta y, encima, seguir haciéndolo conforme pase el tiempo?

- Ojala. Sino voy a estar laburando al pedo y eso sería un garrón. Yo quiero discutir con ellos. El sólo hecho de que se sienten dos segundos a charlar me va a hacer feliz, tenga razón o no. Mire, yo le voy a explicar algo para que me entienda. El otro día ví a una nena de 11 años mandando mensajes de texto en el patio de una escuela primaria…

- Ah, ya entiendo… Ya veo por donde van los tiros acá. Usted es un nostálgico de su época… Un cerrado, bah… ¿Usted piensa que su padre o su abuelo hacían lo mismo que usted en el patio de su escuela?, ya creo que me da cosa llamarlo de “usted”.

- Déjeme terminar, por el amor de la tortuga Miguel Angel… Yo en sexto grado perseguía a mis compañeritas y les pegaba, pero esa es mi forma y la de mi ascendencia de demostrar amor y eso a usted no le incumbe. Lo que quiero decir es que los chicos se queman muy pronto. Había algo humano en las relaciones de antes, algo de sorpresa. ¿Entiende a lo que voy? Había una cuestión de barrio que no jodía a nadie, un uso del corazón que veo cada vez más muerto. Nuestros viejos nos hacían leer, se discutían cosas en la mesa, queríamos a nuestros abuelos, respetábamos a los chicos más grandes, que se yo… Jugábamos al fútbol y recién agarrábamos el video juego cuando ya no había sol,  mentíamos sobre nuestra virginidad… ¿Me explico?

- No…

- Quiero que sepan cuanto importan realmente muchas de las cosas que ellos pasan por alto. La actualidad importa, y mucho. Hay temas serios y no tanto que hay que saber… Los adolescentes se pierden de mucho. Que se yo, Coelho, por ejemplo, es una garrón, tienen que leer otras cosas, eso es básico, eso es ley…, se empieza a tomar alcohol con cerveza o vino, no con speed y vodka… La primer droga no son los ácidos ni las pastillas……

- Ah bueno, pero usted es toda una apología del vicio en sí… Un modelo a seguir… Dígame la dirección del blog así lo bloqueo y mis nenas no lo ven nunca jamás…

- Se va a llamar “Mocoso” y seguramente lo suba por wordpress… para que sepa, digo. Igualmente, si su hija asiste a una secundaria local, seguramente se entere del nombre por algún afiche que yo deje, así que lo más seguro es que lo lea igual en algún cyber…

- Igualmente no creo que mi hija se prenda en semejante pavada…

- No olvide que mi magnetismo sobre las púberes puede ser muy grande….

- Le voy a pedir que se vaya…

- Bueno, un gusto… Nos vemos.